jueves, 19 de septiembre de 2024

VAZQUEZ Marina, CLASE 5

 REFLEXION INDIVIDUAL - CLASE 5 


La última clase me dejó pensando en la influencia de los modelos y estereotipos en nuestras vidas, especialmente en el entorno universitario. Nos rodean de tal manera que muchas veces adoptamos comportamientos sin cuestionarlos, como si fueran decisiones automáticas. En la facultad, estos modelos se manifiestan de diversas formas: en cómo trabajamos, nos relacionamos y nos presentamos al mundo. Sin darnos cuenta, seguimos patrones que parecen cómodos, pero ¿hasta qué punto son elecciones conscientes y no simples réplicas de lo que vemos a nuestro alrededor?

Uno de los aspectos más fascinantes fue la creación de personajes basados en estereotipos. En el ejercicio grupal, construimos a Iñaki, un estudiante de Imagen y Sonido que encarna muchos de los arquetipos que observamos en nuestra facultad: el rechazo de lo "mainstream", la búsqueda constante de originalidad y la adhesión a estilos y comportamientos que parecen romper con lo establecido, pero que, irónicamente, también forman parte de un modelo. La creación de este personaje me llevó a reflexionar sobre cuánto de nosotros mismos está presente en estos estereotipos, y cuánto adoptamos de forma casi inconsciente.

A través del proceso de dar vida a Iñaki, pudimos identificar actitudes que, si bien exageradas, resultaban familiares. Nos dimos cuenta de que muchos de nosotros compartimos ciertos rasgos o comportamientos, aunque a menudo los rechacemos o ridiculicemos en otros. Este ejercicio, lejos de ser únicamente lúdico, se convirtió en una oportunidad para mirarnos desde fuera, como si estuviéramos frente a un espejo que nos devuelve una versión distorsionada, pero reconocible, de nosotros mismos.

La clave de este análisis radica en cuestionar hasta qué punto los modelos que seguimos definen quiénes somos. Durante el desfile final, donde encarnamos a nuestros personajes, fue evidente que los estereotipos no solo afectan nuestra forma de actuar, sino también cómo nos perciben los demás. Cada gesto, cada accesorio que elegimos para representar a Iñaki, contribuía a reforzar la idea de quién era, pero también de quién no queríamos ser nosotros. Esa dualidad me hizo reflexionar sobre la forma en que los estereotipos moldean no solo nuestra conducta, sino nuestras aspiraciones y miedos.

Al final del ejercicio, me quedó una sensación de incertidumbre sobre cuán libres somos realmente para definir nuestra identidad. Los estereotipos que encontramos en la facultad—como el "snob" que rechaza lo popular o el estudiante que siempre procrastina—son cómodos porque nos ofrecen un marco de referencia claro. Pero, ¿qué pasa cuando esos modelos ya no nos representan o cuando nos damos cuenta de que estamos atrapados en ellos sin quererlo? ¿Podemos realmente elegir quiénes somos, o estamos destinados a actuar dentro de los límites que esos arquetipos nos imponen?

Esta clase me dejó con más preguntas que respuestas, pero también con la certeza de que el primer paso para liberarnos de esos modelos es reconocer su influencia en nuestras vidas. Solo al cuestionarlos, al reflexionar sobre su impacto, podemos comenzar a tomar decisiones más conscientes sobre quiénes queremos ser y cómo queremos interactuar con el mundo que nos rodea.

 

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1 comentarios:

A las 12 de octubre de 2024 a las 8:31 , Blogger Micaela Cáceres ha dicho...

¿Podrias oensar tu forma de describir que es un modelo?
Me parecio super interesante tu forma de plantear preguntas en el quinto parrafo ¿Podrias responder alguna?
Creo que podrias intentar describir menos ciertas situaciones y pdoer hablar un poco mas de lo que te pasa a vos o generar conceptos nuevos (Tuyos o relacionado a lo hablado en clase) *resonancia*
Tal vez, como lo mencionado en clase, te funciona citar algo de bibiliografia.
Si bien generas una reflexion en cada parrafo, siento que hay situaciones un poco mas abiertas, como las preguntas, que podrias desarollar mas.

 

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