CÁCERES Micaela - Clase 9
Clase 9
Todo inicio de clase con Wainhaus me desconcierta, me deja pensando, es increíble como entrelazando datos,dibujos, puede lograr captar mi atención, pero a pesar de toda la gran explicación, la muestra de las máquinas de la isla, no entendí a que quería llegar.
Al comienzo del taller pudimos charlar acerca de lo que podría ser relevante para la clase de hoy, y me anoté varias preguntas que no sé si voy a responder, pero llamaron mi atención. Las cuales son ¿Que es un caso?¿Por que destaca por sobre otro?
Creo que todes estábamos perdidos en este punto, porque al reunirnos a la mesa estábamos con cara de no saber qué hacer.
Creo que siempre en estas situaciones el que nos salva las papas es un profesor, que nos indico que podría ser un caso, como la bauhaus.
Entonces empezamos a pensar, nombramos movimientos artísticos, que fueron relevantes, pero nada nos convencía, al final decidimos que la Inteligencia Artificial podría ser un caso dentro del diseño.
La IA apareció como algo novedoso, disruptivo.
En particular, yo utilizo la IA, antes no le tenía mucha confianza, empecé a asustarme, a creer que era algo que iba a quitarnos todo, este pensamiento que tenemos sobre que las máquinas van a conquistar el mundo.
Entonces, este año, a partir de una teórica de IAs en Diseño, donde contaron como estas no pueden realizar pedidos irreales, comencé a pensar eso, que hay cosas que solo pueden depender del imaginario humano, del sentimiento que tenemos, así como hablo Wainhaus del Sentir-Decir-hacer, está el sentir, que no lo tiene la IA, pero que nosotres si.
Creo que nos olvidamos, algo que nombró Wainhaus en su teórica, que las máquinas están gracias al esfuerzo y el ingenio humano.
Hay cosas que solo pueden depender del imaginario humano, del sentimiento que tenemos. Así como habló Wainhaus del Sentir-Decir-Hacer: está el sentir, y eso la IA no lo tiene, pero nosotres sí. Esto me hace acordar a algo de John Berger que mencionaron en clase, eso de los modos de ver. Básicamente, Berger dice que nuestra forma de ver no es neutral, sino que depende de nuestro contexto, de lo que vivimos. Entonces, pienso: ¿puede una máquina ‘ver’ o interpretar el mundo igual que nosotres? Capaz la diferencia está ahí, en que lo nuestro no solo refleja datos, sino historias, emociones, todo eso que las máquinas todavía no pueden tocar.
El cuatrimestre pasado leí un pequeño apartado de berger en una materia, y la palabra maquinas me hace acordar a Dubois, que dice que vivimos rodeadxs de 'máquinas de imágenes', que en realidad no ven igual que nosotres; captan y transforman el mundo, pero de una manera distinta a cómo lo sentimos. Ahí es donde entra el toque humano: la diferencia entre ver como unx humanx y ver como una máquina, que puede parecer lo mismo pero no lo es.
Etiquetas: CÁCERES micaela, CLASE 9

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