viernes, 6 de septiembre de 2024

CLASE 3 - Reflexion grupal

 REFLEXIÓN GRUPAL - CLASE 3

La reflexión que hicimos sobre todo lo quw conversamos, nos llevó a hacer foco sobre los elementos que se ponen en juego al tomar contacto con distintas frases en un proceso creativo, lo que nos abrió una "ventana" a algo más complejo, inherente a la actividad de diseñar, crear o simplemente pensar. Estos elementos, como el ocio creativo, el caos ordenado, la frustración, la inspiración, y el estrés, no solo marcan hitos en el camino del diseño, sino que también resaltan la importancia de cómo nos posicionamos ante ellos.


El concepto de "ocio creativo" es fundamental. A menudo se asocia el ocio con la pereza o la falta de productividad, pero en realidad, es una parte esencial del proceso creativo. Tomarse el tiempo para despejarse y absorber influencias de otros espacios y disciplinas permite que la mente se recargue y se abra a nuevas ideas. Es en esos momentos de desconexión cuando surgen las ideas más frescas y originales, porque es ahi cuando (aunque sea por un momento) liberamos a nuestro cerebro de esa presión de "ay tengo que llegar, tengo que cumplir, tengo que ser perfecto". El ocio no es solo un descanso, es un espacio de incubación donde las ideas pueden surgir sin la presión inmediata de producir un resultado y encontrarse con una hoja en blanco permanente (un horror).


El "conjunto de ideas" es otro aspecto clave en este proceso. La creatividad no surge en el vacío, sino que es el producto de la interacción y el intercambio de ideas. Estas ideas pueden venir de cualquier lugar: una conversación casual, una película, un paseo por la calle. La creatividad se alimenta de la diversidad de experiencias y de la capacidad de absorber lo que nos rodea. Es en este intercambio donde se produce la magia de la creación.


La noción de un "caos ordenado" es también interesante para trabajar, se la puede pensar como otra chance, otra posibilidad. A menudo, el proceso creativo puede parecer caótico, lleno de idas y vueltas, de avances y retrocesos. Pero este caos no es necesariamente negativo. Al contrario, es parte esencial del proceso. Confiar en el proceso significa aceptar que este caos es una fase transitoria (e incluso necesaria), que eventualmente dará lugar a un orden, a una solución o a un producto final. El caos es el terreno fértil donde germinan las ideas, y es necesario aprender a moverse en él con confianza.


La frase "hagan algo que les guste" pone de manifiesto la importancia del disfrute en el proceso creativo. Sin disfrute, el proceso se vuelve una carga, una obligación, y es mucho más difícil encontrar la motivación para seguir adelante. La frustración y la incertidumbre son parte del camino, pero encontrar placer en lo que se hace puede ser la clave para superarlas. El disfrute no es un lujo, es una necesidad para mantener viva la chispa creativa.


Por otro lado, la importancia de "mirar, observar, ver películas, diseño, la calle" como fuentes de inspiración resalta que la creatividad no surge solo del trabajo duro y la disciplina, sino también de la apertura y la disposición a aprender del mundo que nos rodea. La inspiración está en todas partes, pero requiere una mente abierta, dispuesta a absorber sin juicio y sin expectativas concretas. Es en la observación cotidiana donde muchas veces se encuentran las respuestas a las preguntas más complejas. Es necesario poner en práctica la observación, porque hasta incluso podes encontrar cosas que uno pasa por alto y terminar dándote cuenta que si observabas un poco más encontrabas algo de valor.


Finalmente, la frase "en época de entrega se siente el estrés en el aire" es un recordatorio de que el estrés es una parte inevitable del proceso creativo, especialmente en los momentos de entrega. Este estrés puede ser contagioso y empático, y aunque es importante aceptarlo como parte del proceso, también es crucial aprender a manejarlo para que no se convierta en un obstáculo. El arrepentimiento por no haber empezado antes o la desesperación en los momentos finales son sentimientos comunes, pero también pueden ser señales de que el proceso necesita ajustarse para que el estrés no se vuelva inmanejable.


Las preguntas planteadas, como "¿Procesos o resultados?", "¿Ayudar o influenciar?" y "¿Disfrutar o comparar?" invitan a una reflexión más profunda sobre nuestras prioridades y nuestras motivaciones en el proceso creativo. Estas preguntas no tienen respuestas fáciles, pero son cruciales para entender cómo nos relacionamos con nuestro trabajo y con los demás.


En conclusión, el proceso creativo es un viaje complejo y multifacético que requiere equilibrio entre el ocio y el trabajo, entre la inspiración y la disciplina, y entre el disfrute y el estrés. Es un proceso que refleja quiénes somos y cómo nos relacionamos con el mundo que nos rodea, y que nos invita a estar siempre abiertos a aprender, a debatir y a nutrirnos de los demás.

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